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viernes, 22 de febrero de 2013

Hermano mayor


Hermano mayor.

Desde la habitación de su hermanita hasta la sala, tres eructos. Cuando su padre se encierra en el despacho y enciende el ordenador, una super pedorreta. Mientras mamá plancha, un retortijón y puag ¡que peste, se ha hecho cacas!
-Mamá, mamá, te devuelvo los cinco euros… no quiero hacer de canguro...
 
 

miércoles, 13 de febrero de 2013

LA INSPIRACION

 
El leve crujir de la viga de la que cuelga su padre le devuelve a la realidad, esa que le perseguirá toda la vida. Grabará en su memoria el azul cerúleo que perfila la soga y el ligero pero tenaz cárdeno en que se va convirtiendo. Aspira profundamente, quiere empaparse del olor del rigor mortis, y clava su mirada en los ojos vidriosos donde se ahoga la incredulidad. Debe recordarlo para siempre y ser capaz de transformar su recuerdo en palabras, las más impactantes jamás escritas. -Será un best seller- piensa, mientras los policías lo introducen en el coche patrulla.

domingo, 10 de febrero de 2013

Crecerá


-Lleva horas durmiendo en su cunita como un ángel.
-Querida, no vuelvas a pronunciar esa palabra en mi presencia.
-Discúlpame, es una frase hecha, quiero decir que está bien.
-De acuerdo pero… ¿no está un poco pálido?
-No, querido, es normal en los recién nacidos, ya irá cogiendo color poco a poco.
-¿Y esas manitas tan pequeñas casi sin uñas?
-Amor, es normal, le crecerán...
-No se chica, lo veo un poco… a medias… así sin dientes ni nada…
-Ay, querido, te prometo que cuando crezca tendrá tus mismos colmillos, garras y cuernos: vamos un diablillo de lo más malvado.

domingo, 3 de febrero de 2013

El casting

El casting
Hoy tampoco ha podido ser. Nos presentábamos tantos... ¡a la porra!. Ya le llamaremos –me dicen. Y nunca llaman claro. Otros son más brutos,  o más sinceros, según como se mire – no eres lo que estamos buscando, no nos encajas, o directamente un -no tienes talento chico, búscate otra profesión. Empiezo a pensar que quizás no sea lo mío. Creo que ya he probado de todo: trágicos, cómicos, incluso cosas menores de secundario, pero nada.
En fin, aquí sigo yo en mi camerino, con mi disfraz y mi maquillaje. Debo pensar seriamente en mi futuro... tengo mi profesión de actor,  pero... ¿debo seguir mi sueño? ¿Voy a seguir presentándome a más castings? ¿A las tristes oposiciones de funcionario?, ¿a las cómicas pruebas de aptitud de bedeles?, ¿a chico de los recados?
Cuando acabe mi actuación y caiga el telón,  prometo pensarlo. Quizás deba asumirlo: la realidad no es para mí y estoy bien aquí, en mi mundo de fantasía. Soy actor, y  nunca tendré un trabajo normal, que se le va a hacer...