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jueves, 21 de noviembre de 2013

Celebración

Para nuestro aniversario he dispuesto lo mejor porque… ¿Qué hay más bello que una rosa? ¿Más eterno que un diamante? Y ¿mas embriagador que una copa de vino? Solamente tú.

Virus Universal

Últimamente estoy todo el santo día en la nube. No consigo concentrarme en mis tareas. Es por ella, mi icono. Si me mirase, sería su servidor para siempre. ¡Lo que daría por tener alguna conexión con ella!  Pero no me atrevo, lo tengo en tareas pendientes. Por desgracia todos mis sueños pueden acabar en la papelera. Anda por el barrio un tipo nuevo que se lleva a todas de puerto en puerto, a navegar dice… y yo noto como se me acalora la placa madre y me sube el ancho de banda. Igual es que estoy obsoleto y necesito actualizarme, no sé, quizás. ¿Qué me pasará? 

Relato presentado a Mercado Actual

domingo, 17 de noviembre de 2013

Memorias


Ahora que estoy jubilado por fin podré escribir mis memorias. Curiosamente no reflejarán mis muchos éxitos como abogado, sino aquellas anécdotas que nunca llegaron a un tribunal… como aquella vez que un brujo siux quiso demandar a los vaqueros, así en abstracto, por haber exterminado a los bisontes, su principal fuente de alimento. Conseguí convencerle de que nunca conseguiría nada y se conformó con llamar a los suyos a la desobediencia cárnica, al boicot a las grandes cadenas de comida basura. Buenooo y aquella vez en qué un loro quería querellarse contra su dueña porque no le dejaba presentarse a un concurso de  cantantes… o cuando un trompetista...

La palabra más importante del mundo

-Maestro, si  solo existiese una palabra en el mundo ¿cuál debería ser?
El anciano monje habló así.
-Las tres cosas más importantes que deben saber decirse en esta vida son: primero, decir que “sí” o que “no” claramente y para eso, los gestos bastan. Segundo, “gracias” y una sonrisa o unas manos cariñosas saben hacerlo, pero la tercera, “perdón” debe decirse de corazón y de palabra. No lo olvidéis queridos míos.

El regalo.

Desde las almenas los exhaustos arqueros abucheaban al ejército contrario que se batía en retirada.  Todos gritaban: -¡Victoria, somos libres!-. Los cautivos, entre los que estaba el príncipe atacante, fueron llevados ante el Rey. El pueblo exigía sangre. El sabio monarca habló así:
-La libertad es no ser esclavo, ni de otros hombres ni de uno mismo. Ya no tenemos enemigos, no seamos presos de nuestras propias venganzas. Liberadlos.
El príncipe, conmocionado por tales palabras, añadió:
-Un vencedor puede perdonar la vida, un amigo regala libertad. Acepta mi amistad y lealtad por siempre.

El nido

Quise abandonar el nido: volar para ser libre. Me elevé, a veces mecido por la brisa, otras arrastrado por las corrientes. Sobrevolé el arco íris, y reposé en las nubes. Surqué grandes distancias al abrigo de las bandadas migratorias y también aprendí a planear en soledad.  El viento fortaleció mis alas y la lluvia me  curtió. Ahora, que ya domino los vientos he aprendido que lo más grande de ser pájaro, no es volar, sino tener un nido al que regresar.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Lo importante

El mejor atleta del mundo, como se autodenominaba; SM (Su Majestad) como le decían sus rivales, comenzaba el  ritual: estirar músculos y calentar el cuerpo. Le rodeaba la chusma: amas de casa en mallas fosforito, niños con mocos y viejos barrigudos. Se abrazaban y se deseaban suerte. ¡Estúpidos,  como si tuviese algo que ver! Para colmo vio a unos  jóvenes, uno de ellos invidente. Lo que faltaba…
Comenzó la carrera y en unas zancadas se distanció del gentío. No tendría que esforzarse, nadie estaba a su altura. Cada vez estaba más lejos, así que aflojó el ritmo, sería más divertido. Le pareció deprimente que se jalease al ciego, un tal Jose, y que le dejasen paso. SM ganó, evidentemente, y el ciego quedó segundo. En el pódium se escuchaba “Joseee, Josee”. Molesto, le susurró al oído:
—He ganado yo.

—Sí —contestó Jose—. Pero no has participado.

Participación en el 1º Concurso de microrrelatos de la San Silvestre Salmantina.
http://sansilvestresalmantina.com/concurso-micro-relatos

El disfraz



Alex estaba feliz con su disfraz de astronauta. Mamá había intentando convencerle para llevar el traje de vaquero, pero no, él insistió en ir igualito a Manu, su hermano pequeño. Ella suspiró y cedió, la adolescencia estaba ahí, pugnando por salir y pensó que ya habría mayores motivos para discutir con su hijo. Además lo había confeccionado todo él solo a base de papel de aluminio, tubos de plásticos y kilómetros de cinta aislante. Papá la abrazó por la cintura «se nos hace mayor» le susurró al oído.
Toda la familia se encaminó a la fiesta de Navidad y Manú sonrió de oreja a oreja al ver a su hermano lleno de cachivaches.

-¡Ahora somos iguales mamá!, nadie sabrá quién es el enfermo ¿verdad?

-Comandante Manu ¿enfermo usted? Solo padece el mal del espacio por llevar tanto tiempo en este planeta, con unos rayos más de sol volverá a estar como nuevo…

Ambos niños rieron y con el resto de compañeros disfrutaron de la fiesta. Había príncipes a lomos de sillas de ruedas, niños-ranas sin pelo y con bombonas de oxígeno, caballeros con arneses de titanio, genios con lámparas de goteo, hadas buenas con pañuelos en la cabeza en vez de tiaras, bandoleros con mascarillas, piratas de pata-muletas, sirenas de piel escamada…

-Sí, se nos hace mayor- dijo mamá a papá –ojalá pronto dejemos el planeta Oncolandia.

http://vimeo.com/54275902

martes, 12 de noviembre de 2013

El pintor

En su oficina abandonó el tiempo, sí, ese que parecía nunca acabarse. De su hogar rescató la fantasía de las paredes y despidió a la monotonía que se había apoltronado en su existencia. Todo lo demás lo vendió o regaló a los mirones que le observaban al otro lado de la valla de su vida. Empaquetó sus dibujos junto a una sonrisa tímida, puso un lazo rojo y nos lo envió. Ni lo dudamos y aceptamos su solicitud. Ahora podéis ver su obra cada vez que miréis al cielo, ya que él, es el nuevo encargado del arco iris.  



viernes, 8 de noviembre de 2013

Miseria

Mientras su padre cerraba la tapa del contenedor, su madre lloraba mares de lágrimas, lo único en lo que son ricos los más pobres. Él se abrigó como pudo el frío del alma, de la casi certeza de no volver a verlos. En unos pocos días todo habría acabado, estaría muerto en el fondo del mar o seguiría siendo pobre, pero menos, en el mundo blanco.

La firma


He vuelo a ganar este concurso semanal de Radio Castellón, yupi!!, es un cuento pero… bien podría ser realidad.

La firma
Tras treinta años de privaciones, por fin había llegado el gran día. Se vistió con gran parsimonia, deleitándose en cada detalle, haciendo un nudo Windsor perfecto con la corbata que se había comprado para la ocasión y alisando una y mil veces las solapas de su americana. Cuando acabó de firmar todos los papeles, el director le estrechó la mano con estudiada ceremonia y se permitió tutearle:
-Eres libre, enhorabuena.

Sintiéndose un hombre nuevo llegó a su casa, se repantingó en el sofá y decidió enmarcar los papeles recién firmados, los que le acreditaban como propietario.

jueves, 7 de noviembre de 2013

El saber no ocupa lugar

La comadrona ha asistido en cientos de partos, ha visto de todo: gritos, lloros y toda clase de exclamaciones, exabruptos incluidos, pero el día de hoy lo recordará siempre. Ella extiende sus manos como de costumbre para recibir al bebé, pero en su lugar aparece un adolescente. Se desprender de la capa de vernix y tras vestirse con una bata azul del hospital, saluda, primero a mamá a quien el esfuerzo y confusión le produce hipo; luego a papá quien duda entre abrazarle o estrecharle la mano y finalmente a todo el personal sanitario. Con esto de la crisis hay que aprovechar el tiempo al máximo, ya tiene el bachillerato y el First de inglés…

Esto no tiene desperdicio!!!!!

Encuentros

Cada mañana coincido con él. Yo acarreo mi ordenador, él empuja su carrito de barrendero. Los chavales le birlan las escobas y le vuelcan el cubo. Yo le doy los buenos días y él se lleva la mano a la gorra. Nunca dice nada. Imagino que  es tranquilo, educado y mudo. Anoche fui al cine y el mismo gesto me saludó desde los asientos de mi derecha. Mi amiga me preguntó por él y dije que era un señor al que veo por las mañanas. Hoy, al vernos, el mismo saludo desde hace ocho años y un “buenos días señora”.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Licencia para matar.

-Buenos días, le atiende Socorro Defunción. Por su seguridad, esta llamada no será grabada. ¿En qué puedo ayudarle?
-Deme una cita lo antes posible.
-Lo lamento caballero, las citas son inamovibles. Deberá esperar al día concertado.
-Es muy importante…
-¿Desea usted que le redirija al departamento de suicidios?, aunque están saturados y…
-No, ¡no por Dios!
- Entiendo… el de homicidios solo está accesible para los clientes Vips, los que han vendido su alma al diablo. Si quiere, puedo transferir la llamada al submundo…
-No, señorita, lo que necesito es hablar con “M”. Quiero ofrecerle nuestro producto estrella.
-Discúlpeme señor, ¿es usted proveedor habitual?
-No, es la primera vez que llamo.
-No se preocupe, con un breve cuestionario quedará registrado y tramitaremos su cita. ¿Minorista o mayorista?
-Mayorista, el mayor que hayan conocido.
-Bien, ¿cuál de estas palabras define mejor su producto? Hecatombe, masacre…
-Todas se quedan cortas señorita, yo lo llamo “Solución Final”.
-¿Hablamos de un volumen de mercado de...?
-Unos 6 millones.
-Entiendo, espere, le paso. Si me permite una sugerencia, creo que el nombre no es demasiado comercial… a “M” le gustan los impactantes.
-También había pensado en “holocausto”…
-Perfecto ¿señor?
-Hitler, Adolf Hitler.

Relato presentado a ENTC Octubre para el lema "Cita con la muerte"
http://estanochetecuento.blogspot.com.es/2013/10/oct63-licencia-para-matar-de-maria.html

viernes, 1 de noviembre de 2013

Límites

Tras la última bronca me había prometido cambiar, que sería la última vez. Tiene ese no se qué que me puede y le creí. Incluso cuando tuve que ausentarme un par de días y su sonrisa me convenció de que todo iría bien. Cuando regresé encontré cigarrillos extinguidos en los ceniceros, copas a medio consumir, restos de comida en la mesa, su ropa interior esparcida por la sala…
Ya no aguanto más, todo tiene su límite. Se acabó la excusa de “mamá, ¡qué soy un adolescente!”

Muñecas

-Sí papá, pero ¿y esa?
-No sé cariño… es un poco cara…
-Papá, pero es muy bonita.  ¿A ti te gusta?
-Sí, sin duda, es guapa, elegante…
-Ah, y viene con accesorios, ¿ves? La “preg” noseque  tiene tripa de embarazada…
-Mira que luego te tocaría cuidar al bebé…
-Claro, me gustaría tanto tener un hermanito…
-Hum, también tienen un modelo x69, pues ya me gusta hija…
-¿Y si compramos con los dos packs?… ¿Vale?

-Quizás tengas razón… ¡Venga nos llevamos la robo-mama x69!

Alianzas

Cabizbajo abandonó el despacho donde se había celebrado el juicio de faltas, uno más para su historial. Según sus cálculos en unos minutos le reclamarían en el tribunal. A la jueza ya la conocía, inflexible, rayando la crueldad con sus peroratas eternas sobre el bien y el mal. El juez suplente, amigo de las acciones compensatorias. Encima era reincidente, lo llevaba claro. Debía actuar rápido, necesitaba la asistencia de su socio  y si tenía que llegar al soborno o incluso chantaje, lo haría sin pestañear. Pero ¿con qué? Ajá, le prestaría la consola y la renuncia formal a darle toñejas durante una semana.
-Canijo –gritó- estooo quiero decir hermanito, ven por favor...

Solo ida

Demasiados asientos vacíos para un vuelo low-cost. Debo tranquilizarme, es un trabajo fácil. Dejarme seguir por la pasma, confundiéndome con…  ¡qué más me da quien sea!, paga espléndidamente. Es una pena que sea un trabajillo suelto. Eso no lo entendí. Nadie sabe quién soy, voy maquillado, disfrazado. Podría volver a trabajar para él… es un poco raro «Ambos viajaremos, aunque usted se va y yo me quedo», pero educado, me dio las gracias junto con los 1000 euros y el billete de avión. Debería animarme, ya contactará de nuevo para seguir con ese embuste. A ver si se mueve este cacharro, ya vamos con retraso, estas compañías baratas... ¿las azafatas? Ni rastro, ¡qué desastre! Los pilotos, sin aparecer. Huele a queroseno. Esos dos del fondo, los polis, parecen nerviosos. Es el colmo, ¡ni luces en la pista! Bueno, al menos se acercan dos tipos con antorchas de fuego.

Todos los participantes, ganador y finalistas


El templo de las almas.

Recuerdo el silbido de la flecha acercándose, el impacto en mi pecho. Dolor. Caí. El sonido de los cascos de los caballos acercándose. Oscuridad. Abro los ojos y me encuentro de pie frente a una puerta de bronce. Se abre al simple roce de mi mano. Una sombra me recibe y me invita a despojarme de mi armadura, me siento ligero. Me guía hacia el centro de una estancia infinita llena de cirios cuya luz crea figuras en las paredes.  La sombra se detiene frente a una fuente de agua, debo lavarme. Me siento en paz. Mi acompañante prosigue su deambular hasta difuminarse frente a las velas. Ya sé donde estoy, he oído hablar a los moribundos: es el templo de las almas. Soplo, exhalo mi último aliento sobre una vela sin encender y nace una pequeña llama. Es diminuta pero su calor traspasa mi piel. Oscuridad. Muy lejos de allí una pira funeraria despide mis despojos y la espada de mi estirpe. Abro los ojos y unas manos cálidas me recogen. –Es niño- exclaman. Rompo a llorar, vuelvo a empezar.